Cultura, un marco conceptual -2 de 3-

Sobre Política Cultural Exterior. Conclusiones -2 de 2-
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Sobre una propuesta esquemática de la cultura -3 de 3-
abril 24, 2018

Autor:
Guillermo Marín Ruiz
Tomado de:
Manual Básico del Promotor Cultural
23 de abril de 2018

De igual forma, el ser humano ha ido guardando a través del tiempo, cierta información que le fue y sigue siendo eficaz para resolver algún problema determinado, tanto de orden material como inmaterial o espiritual, a toda esta información, que es un conocimiento sistemático y muy complejo, en una grandísima gama de actividades del quehacer humano, le podemos llamar cultura. Así el animal tiene instinto para sobrevivir, el ser humano tiene la cultura para sobre vivir en su medio ambiente y trascender su existencia.

En otras palabras, la cultura es la manera en que un individuo o un pueblo interpretan la vida, tanto en lo material como en lo espiritual, tanto en lo objetivo como en lo subjetivo y los elementos que se llega o construye, sean materiales o espirituales. La suma de estos conocimientos, que tratan de explicar las preguntas milenarias que el ser humano de todos los tiempos y lugares ha tratado de resolver- ¿Quién soy yo; qué hago aquí o para qué vivo; de dónde vengo o cuál es mi origen; y a dónde voy, qué hay después de esta vida?

La cultura es pues, una serie de respuestas a los diversos problemas, objetivos y subjetivos que el ser humano se plantea en su existir. En la cultura están de hecho, todas las actividades posibles que realiza el ser humano. De hecho, todo lo que hace el ser humano es cultura. De lo que se desprende que:

a).- No existen personas o pueblo sin cultura, sino diversas culturas o formas de entender la vida y resolverla; b).-Que el ser humano realiza muchas actividades como la guerra, el crimen, la enajenación, etc., que son nocivas para la vida humana, en lo particular para un individuo o en lo general para un pueblo; sin embargo, no pueden dejarse de considerar como actividades culturales. Por ello, se establece que si bien el ser humano es un creador de cultura, existen dos tendencias que prevalecen en la cultura; la que llamamos “biófila” que busca desarrollar y enaltecer la vida humana, y la cultura “necrófila” que niega los valores más elevados de la conciencia y destruye o atenta contra la vida.

Finalmente diremos dos cosas: la primera es que resulta común usar indistintamente los términos de cultura y arte como si fueran sinónimos. Nada más equivocado que esto. El arte es una de las tantas actividades o facetas de la cultura. El arte está contenido en la cultura. Desde el siglo XVI la cultura europea a través del dominio militar, económico y político, ha ejercido un papel dominante y ha subordinado en mayor o menor medida a las demás culturas de la tierra. El verdadero rostro de la cultura europea es el de la guerra, el comercio y un culto fanático por la tecnología, especialmente enfocada a la industria militar. Esta omnipotencia y omnipresencia ha impuesto el concepto equivocado de que Cultura y arte son sinónimos.

En efecto, los colonizadores europeos después de invadir y destruir a un pueblo y su cultura, han impuesto su forma necrofilia-materialista de ver y sentir la vida y el mundo a través de la explotación de los pueblos vencidos, la depredación de sus recursos naturales y su convulsivo afán de dominio y menosprecio, esencia real de los valores en los que se sustenta la cultura europea. Pero para esconder el verdadero rostro y el corazón de esta cultura necrófila; la esconden, la tratan de encubrir bajo una visión artística. Así, imponen los modelos artísticos de las elites europeas del poder, y a esto le llaman “La Kultura” (con k); porque  los colonizadores nunca impusieron como modelo de “cultura”, las manifestaciones artísticas de las llamada cultura popular de los pueblos europeos.

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