Los porqués de la planificación estratégica en cultura -1 de 2-

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Escribe:
Pamela López
Magister en Gestión Cultural
18 de abril de 2017

Entre la pluralidad de roles que un gestor cultural debe cumplir a la cabeza de un proyecto u organización cultural se encuentra, por supuesto, el contar con la capacidad de liderar un proceso de planificación estratégica. Con esto no solo nos referimos a la natural habilidad del gestor como un agente que plasma una visión de futuro y prevé una implementación operacional. Hablamos también de la elaboración de un documento concreto; una hoja de ruta en el accionar de la estrategia corporativa, programática, de recursos y de vinculación con el medio; un plan de implementación y cumplimiento de objetivos y resultados que vayan más allá de un año calendario (idealmente de tres a cinco) y que permitan delimitar un accionar para todos los agentes involucrados.

Mucho se habla hoy de la planificación estratégica, pero la verdad es que en la formación de un gestor son pocas las horas dedicadas al ensayo (y error) de metodologías que sirvan a estos propósitos. Inclusive, si consideramos que muchos agentes culturales se forman al alero del desarrollo experiencial, son bastantes las dudas a disipar sobre qué es exactamente un plan de gestión, para qué sirve y cómo se realiza.

Quizás sea pertinente delinear en primera instancia quiénes son los que necesitan un plan de gestión. La respuesta es sencilla: probablemente toda organización que esté llamada a operar orientada hacia una mirada de futuro. En general, tendemos a relacionar la necesidad de un plan de gestión con ciertos hitos dentro del ciclo organizacional; tales como la creación de un nuevo proyecto o el recambio en la gobernabilidad de una organización o espacio ya existente. Es precisamente ahí cuando un plan de gestión se hace más evidente, sin embargo, no es exclusivo a estas situaciones. Más bien debemos pensar que todo espacio o proyecto debiese ser dirigido y conducido bajo la mirada de una planificación orientada a resultados.

Algunos expertos en gestión y planificación estratégica como Michael M. Kaiser, recalcan que el proceso de planificación es fundamental en el escenario actual. Observa, por ejemplo, la situación de crisis que viven hoy los espacios culturales en cuanto a sus necesidades de financiamiento y la consensuada queja en torno a este desafío. Da cuenta entonces que, si bien generalmente se culpa con frecuencia a “la economía”, “el problema más bien proviene directamente en el hecho de que hemos fallado en reconocer y reaccionar a los cambios del medio ambiente. A medida que el entorno en el que las organizaciones artísticas han estado operando se ha convertido en uno mucho más desafiante, las organizaciones de arte que sobrevivirán, e incluso prosperarán, en este escenario, son aquellas que están haciendo algo más que quejarse al respecto”.

Concordamos entonces con que la planificación es una actividad orientada hacia una mirada de futuro lo que en general nos plantea una primera problemática. En nuestro país (y en otros) las organizaciones culturales sobreviven al día a día, se encuentran sub capacitadas en relación a la cantidad de personal con el que cuentan y sus líderes deben privilegiar la resolución de problemas urgentes que dificultan el contar con el tiempo y el proceso necesario para reflexionar sobre la idea de cambio en el tiempo. Aun así el desafío existe. ¿Sirve para esto la planificación?

La planificación estratégica es entonces antes que todo una herramienta de gestión que debe permitir apoyar la toma de decisiones en torno al quehacer actual y a la capacidad de adecuarse a los cambios y a las demandas que impone el entorno. Busca lograr la mayor eficiencia, eficacia y calidad en los bienes y servicios que se ofrecen y lo hace mediante un proceso que identifica de la etapa actual de desarrollo, la situación deseable a alcanzar en una perspectiva a largo plazo y la elección de los medios o recursos para alcanzar ciertas metas.

1 Comment

  1. luis iriarte dice:

    Tengo dudas en la utilización de los conceptos, pues la planificación estratégica la conozco como de aplicación militar o en el ámbito empresarial. Sin embargo, creo atinente su utilización en su escrito, si partimos del hecho que nace la estrategia de la planificación militar, es innegable también que por ser esta una serie de acciones pensadas con anterioridad hasta agotar cada posibilidad de éxito o fracaso, todo encaminado a un fin determinada que en nuestro caso, sera la implementación y desarrollo de los proyectos culturales.

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